jueves, 16 de octubre de 2014
Historia Keltoi II
Primera guerra keltoi
Pasados varios años las cinco familias primordiales temieron que el sectarismo de la familia arcana pusiera en peligro a la existencia y consultaron con Earin qué opciones tenían, este al ver que Vyclya trataba con los enanos y pervertía la magia, decretó que la familia arcana perdería su gracia pues habían traicionado sus valores, así al enterarse Vyclya esta se enfureció y pactó una guerra con el propio Mótsognir, le engaño con mentiras acerca de grandes joyas que no habían visto ni podían comparar y esto envenenó la mente del rey enano que lanzó sus ejércitos contra los elfos primordiales, los cuales gracias a la bendición de Earin apenas sufrían bajas, pero no obstante todo era una trampa. Vyclya nunca olvidó la derrota por parte de Mil-Gaël y mientras en una de las batallas se enfrentaban los ejércitos, ella fue al encuentro de la gran reina y la sometió sin esfuerzo gracias a su poder arcano, el gran rey Ceylrei no pudo hacer nada pues también fue sometido bajo el poder de Vyclya, así aprovechando su ventaja apuñaló con un cetro impregnado en hechizos arcanos y en odio puro a la reina primordial.
Para cuando se dieron cuenta del daño, Vyclya ya había huido, el rey no podía hacer nada y Mil-Gaël había muerto. Estos hechos provocaron la ira de Earin puesto que Ceylrei enloqueció y se perdió en la espesura de los bosques de Vhesto, habían erradicado a una familia puesto que las guerras habían mermado el número de keltoi, en especial los descendientes de los reyes. Así Earin arrebató a Vyclya su inmunidad física, pero no pudo arrebatarle su inmortalidad porque dicha capacidad formaba parte de su ser.
La guerra se había cobrado además la destrucción de varios reinos enanos, lo cual mermó las ansias de Mótsognir de seguir luchando contra los keltoi y firmó la paz que dura hasta nuestros días; esta paz incluía varios puntos entre los que destacaban:
- Cese de hostilidades de ambos bandos
- Devolución de tesoros y rehenes de guerra
- Fin de las relaciones diplomáticas entre Mótsognirr y Vyclya
Este último punto supuso una vuelta de tuerca pues impedía a Vyclya estar en cualquier reino enano, pero no incluía ni a su marido ni a su descendencia.
Earin a pesar de todo no se fiaba y en vista de lo ocurrido protegió a las cuatro familias restantes y sus primogénitos en un reino del que nunca pudieran salir ni pudiera entrar nadie, es el reino etéreo al cual solo se puede acceder bajo permiso del propio Earin. Esto supuso que los descendientes de los elfos se quedaron abandonados a su suerte pues Earin decidió poner fin a su estancia en este mundo tan cruel y se marchó con los keltoi, desde entonces y hasta el día de hoy, no ha vuelto a aparecer nunca y solo se conocen avatares de Earin o profetas que logran tener alguna visión, aunque a estos últimos se los suele tachar de locos.
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